miércoles, 8 de agosto de 2007
El hombre es como una roca y la mujer es como el agua. Cuando el agua cae sobre las rocas, la roca desaparece, antes o después se convierte en arena. Es ólo una cuestión de tiempo. En el primer contacto del agua con la roca, la roca es tan fuerte y el agua tan suave, que lógicamente nunca puedes imaginar que un día el agua destruirá la roca, que se disolverá en arena y el agua seguirá estando allí. Esto es lo que Lao Tse llama el camino de la corriente de agua, la fuerza de lo femenino," "Todas las grandes cualidades son femeninas- amor, compasión, confianza, gratitud, amabilidad- todas estas cualidades tienen el aroma de lo femenino...Todas estas cualidades admirables son femeninas." osho
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario